viernes, 29 de enero de 2010

Otra de palomas



Estamos en Roma, capital del país italiano, donde pasamos 3 noches en el Freestyle Hostel, un buen hostal situado cerca de Termini, en un barrio en el cual todos los vecinos parecen ser de procedencia india.
En la foto un hombre rodeándose de palomas cuidadas y limpias, como es habitual en las ciudades de Italia. La foto está tomada en el Foro di Traiano (Foro de Trajano), o lo que queda de él, donde también se encuentra la famosa Columna de Trajano. Aprieto el botón y luego nos dirigimos hacia el Colosseum, esa maravilla de la arquitectura, considerada ahora una de "Las nuevas siete maravillas del mundo".

jueves, 21 de enero de 2010

Justificar la muerte

Y ahí está toda esa gente. Son libres, pero ellos creen que no, y al pensar de esa manera, realmente dejan de serlo. No tienen las cosas del todo claras, ¿quién les introdujo esas ideas en la cabeza? Si realmente creen en su lucha, es una incógnita, ellos tampoco lo saben. No conocen el pasado, y sin embargo, defienden algo que en verdad no han vivido. Y lo hacen de una manera ciertamente vergonzosa: el terror.
Aquellos que apoyen a un asesino estarán en el dedo que aprieta el gatillo. Y no les tiembla la voz un instante cuando en un conjunto alarido justifican las muertes desencadenadas por unos oscuros y confusos ideales. No comprenden, no sienten, no valoran la vida.
A pesar de esto, se autodenominan liberales, se ponen esa etiqueta de mentes abiertas (cuando son justamente lo contrario), de ecologistas, de defensores de los derechos humanos y de los animales, de la repulsa a la tortura y a la pena de muerte, de contrarios a la guerra...
Se resguardan tras esa máscara de "personas con criterio ético y moral", cuando uno de sus principios más importantes, la vida, se contradice. Por una parte son asesinos al respaldar atentados, y por otra parte, dicen ser contrarios a la pena de muerte o la guerra.
Sería bueno que esta gente viviera más intensamente, y se preocupara menos por esas paranoias en las que se ven oprimidos.

domingo, 17 de enero de 2010

Ciao Pisa!



Y nos despedimos de Pisa tumbados en el cesped de la Piazza della Stazione, un parquecillo justo a la salida de la estación de trenes. Aquí se disfruta de una fresca sombra, que ayuda a relajarse y a descansar del caluroso día, así como de lo andado por toda la ciudad y el madrugón de esa misma mañana en Florencia para coger el tren dirección Pisa. Esta es pues, la última fotografía tomada en la ciudad de la Torre Inclinada, y una buena ciertamente :) Partimos ahora en dirección a Roma, la capital de la "península de la bota".

martes, 5 de enero de 2010

¿Hace calor?



Pues aparentemente parece que si. Un hombre que estaba trabajando, creo que en algún arreglo de la calzada, se toma una pausa en su tarea para disfrutar de un chorro de agua fresca. No solo para beberla, sino también para echarsela por los brazos y la cara, sintiendo una agradable sensación que solo se da gracias al hecho de haber estado sufriendo ese calor de mediodía.